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Sin despedida

La llama aún prendida
y el fuego apagado.
Aún te miro a los ojos,
más ya no te veo.
Fuiste la hoja caída,
la ciudad perdida.
Jinetes que cabalgan
a la sombra de la noche
escondidos,
o ya muertos.
Pero no siento nada,
pues no te veo,
¿por qué estás muerto?
Jinete pérdido,
¿donde yace tu cuerpo?
Aún no lo entiendo,
pero ya no lo intento,
¿por qué estás muerto?
Jinete pérdido,
¿dónde yace tu cuerpo?
¿Fueron las sogas?
¿Fue el paso del tiempo?
Jinete perdido,
¿donde yace tu cuerpo?
Aún no lo entiendo,
pero ya no te busco,
porque estás muerto.
Más ahora cabalgas,
hacia el infierno.

Vive.

¡Holaaaaa! En esta ocasión quería compartir un texto que no he escrito yo, pero que me hizo muchísima ilusión leer, creo que es super auténtico y que puede servir de inspiración a muchas personas. Y bueno, quería recalcar que siempre debéis hacer lo que realmente os llene, sea lo que sea. Y que nunca renunciéis a vuestros principios, sed vosotros mismos porque todos tenéis algo especial, algo que os hace únicos. Realmente las personas que deben estar en vuestra vida lo están, y valorarán todo lo que sois y todo lo bonito que aportáis al mundo.
Que hay amigos que vienen y otros se van, y otros que siempre están. Que el amor de tu familia es un amor incondicional que nadie te dará igual. Que no hay que tener miedo a perseguir tus sueños porque siempre, siempre saldrá bien. Que saber priorizar es más importante de lo que pensabas. Que hay que ser fiel a tus principios, suceda lo que suceda. Que tienes que ser tú mismo. Que tienes que aceptar que las cosas no son como planeaste, pero quizá…

Y ya no seca.

Imagen
Papel mojado que intenta secar al sol. Pero que vienes tú. Y lo tocas. Y se raja. Y ya no seca. Ahora está a trozos. Ahora no pega. Ahora se hunde. Ahora no flota. Se descompone. Ahora es arena. Cambia. Tiene otra función. Fija. Aprende a vivir con agua. Pero no seca. Y ya no es frágil. Ya no escribirán otros en él. Tiene su propia historia. Ya no es papel.


Prohibido.

Prohibido no ser tú mismo. Prohibido no hacer el ridículo. Prohibido no decir lo que piensas. Prohibido perder la ilusión. Prohibido no ponerte ese vestido. Prohibido no llorar de la emoción. Prohibido no cantar a toda voz. Prohibido no tener miedo. Prohibido quedarse con las ganas. Prohibido no pedir perdón. Prohibido no abrazarla. Prohibido no bailar, aunque no sepas. Prohibido no mandarle ese mensaje. Prohibido callarte. Prohibido no desear con fuerza. Prohibido no reírte de ti mismo. Prohibido rendirse. Prohibido no ir a ese concierto. Prohibido no viajar. Prohibido no enamorarse. Prohibido no dejar que te quieran. Prohibido no enfadarse. Prohibido no contradecirse. Prohibido prohibir.

Hace falta.

Hacen falta más personas que sientan lo que dicen. Y que hagan lo que sientan. Hacen falta más saltos al vacío, saltos de fe. De esperanza, Más sonrisas. Más personas que miren a los ojos, que no volteen la cabeza. Sinceridad. Y persistencia. Hacen falta más personas que luchen. Que no se rindan. Que se queden. Hace falta compromiso. Y locura. Hacen falta más personas que hablen, que griten, que se sonrojen, que canten. Que se emborrachen. De vida. Hace falta intensidad. Y caos. Y tormentas. Correr bajo la lluvia. Correr y seguir corriendo, junto al tiempo, que pasa, que no espera. Y hace falta música, a todo volumen. Y gente que baile, o que salte. Y que lloren. Más emociones. Hace falta más.

Y volar

Una sombra del pasado, un recuerdo del ayer, más que un libro deshojado, más que una bella mujer. Condena sin precedentes, muerta y vuelta a renacer. Usa pájaro tus alas, vuela alto, ámate. Reconoce el arcoiris, vuela y vuélvete a caer. Sólo son los resultados  de estar vivo y de crecer. Porque vida solo hay una y no es juicio, no es perder, porque aquí siempre se gana y hoy tú has vuelto a florecer.

Inefable

Era una puesta de sol, un abrazo, una flor, un libro, una sonrisa. Era hogar, locura, misterio. Inefable, tan típico,  tan humano, como lo era sentir.